3 de ago. de 2013


Pozos tubulares, una alternativa en la obtención de agua en la ruralía.

El agua para diferentes usos en la zona rural, es escasa. Esto es lamentable porque es en la ruralía, donde se almacena el agua de las lluvias en: manantiales, cañadas,ríos, lagunas, lagos, etc. Muchas comunidades rurales no tienen acueductos, aún teniendo a flor de tierra (a poca profundidad) abundante agua, buena para el consumo humano y buena para los cultivos agrícolas. 

El Ministerio de Agricultura dispone de máquinas especiales para la construcción de pozos tubulares, las cuales pueden penetrar a grandes profundidades (hasta 300 pies de profundidad). A través de la Asociación de agricultores de cualquier comunidad rural del país, se puede solicitar los servicios de éste equipo. Solamente la comunidad o la persona interesada, debe costear el combustible, los tubos y el alojamiento y alimentación de los técnicos que manejan los equipos. Cuando el agua se encuentra a una profundidad que supera los 300 pies, la máquina que dispone el Ministerio de Agricultura para realizar ésta labor, no está en capacidad de hacerlo. Eso fue lo que sucedió recientemente en comunidades de la Sierra. 

El Director Regional Zona Norte, Ing. Rafael Chávez les envió la máquina a diferentes comunidades de la Sierra, atendiendo a solicitudes por escrito de diferentes asociaciones de agricultores. Lamentablemente en esas zonas montañosas de la Sierra, el agua está a grandes profundidades (más de 300 pies) y la potencia de la maquinaria que dispone el Ministerio de Agricultura, no es suficiente para penetrar a dicha profundidad. Se están haciendo las diligencias, para que muy pronto se pueda tener al servicio de los habitantes de la zona montañosa del país, maquinarias de mayor potencia para poder proporcionar agua de las profundidades del suelo. 

Esas profundidades en las que se encuentra el agua en la zona de la Sierra, no es tan profunda si las comparamos con otras situaciones. Recientemente el Estado de Israel anunció el hallazgo de inmensa cantidad de agua subterránea en el desierto de Neguev. El único problema es la gran profundidad a que se encuentra (más de 1,000 metros de profundidad). Para la zona baja del territorio nacional, hay pequeñas empresas privadas constructoras de pozos tubulares, que en un día laborable construyen un pozo de 60 pies de profundidad. 

Lo primero que los constructores determinan es el lugar de la zona, donde el agua está más cerca de la superficie. Estuvimos presente en la demostración que el Ing. Abel Santos Encargado de la Sub-zona Agrícola de Licey, de la Regional Norte de Agricultura, le hizo a grupos de agricultores de de la comunidad, sobre el manejo de una vara de guayabo. Cuando la vara de guayabo (también podría ser de guásuma) se inclina hacia abajo es señal de que en ese lugar, el agua está muy cercana a la superficie. Para que la vara pueda utilizarse con facilidad y eficiencia, debe buscarse una rama tierna que tenga una horqueta. Se corta la horqueta de manera que los dos brazos de ésta, tengan aproximadamente dos pies de largo. Luego se agarran los dos brazos de la horqueta y se dirige hacia el pecho de la persona que la sostiene y comienza a caminar. Cuando nota que la rama comienza a hacer fuerza para bajar, en ese lugar el agua está cerca de la superficie. Después que se determina el lugar, dos o tres obreros se suben encima de la máquina (la máquina es de tracción humana), mientras otros dos obreros comienzan a hacer girar una cuchilla, la cual va penetrando con rapidez en el terreno y sacando la tierra de las profundidades. 

Cuando se llega donde está el agua, se profundiza un poco más y se comienza el trabajo de colocación de tubos plásticos, la bomba eléctrica, el tanque de presión, la base de cemento y todos los aditamentos necesarios para su funcionamiento. En la construcción del pozo tubular, de la Universidad Salomé Ureña, Recinto Luis Napoleón Núñez Molina de Licey al Medio Santiago, primero observamos al Ing. Abel Santos caminar con la vara de guayabo con el extremo en dirección a su pecho. Luego vimos como la vara se inclinaba hacia abajo, según iba caminando el Ing. Santos. Al llegar a un lugar la vara se inclinó totalmente hacia abajo, indicando que en ese lugar el agua estaba a menor profundidad. Inmediatamente comenzaron a trabajar como señalamos anteriormente y a final del día, pudieron llegar a la profundidad donde está el agua (60 pies de profundidad). 

La colocación de los tubos, la bomba eléctrica y los demás accesorios se tarda un día, es decir que en dos días le entregan el pozo construido y la bomba funcionando. Se debe realizar el análisis del agua, para determinar el grado de salinidad en el caso que se utilice para el riego de los cultivos. En caso que el agua se utilice para el consumo humano, debe analizarse para determinar la presencia de patógenos. Según los constructores de éste pozo, el costo total incluyendo la instalación de la bomba eléctrica y todos los demás accesorios, cuesta alrededor de $60,000.00 (sesenta mil pesos dominicanos)-