11 de abr. de 2012


Riego con agua salobre en el desierto, logra duplicar la producción de tomates y olivos.

El Estado de Israel, con apenas 20,770 kms2 de territorio, de los cuales alrededor de un 50% de esa extensión es desierto, logra alimentar a una población de más de 7.5 millones de habitantes y todavía le sobra para exportar a Europa y a otras partes del mundo. El último gran avance en la agricultura que ha logrado ese país del medio oriente, es el de cultivar en el desierto utilizando agua salobre. Como se sabe cuando el agua o el terreno, contiene de 2 a 3 mmhos de conductividad eléctrica, se hace inapropiado para el cultivo de las plantas. Sin embargo las informaciones que llegan desde el desierto de Neguev en Israel, es que utilizando agua subterránea muy salobre, se ha logrado producir tomates y árboles de olivo que además de producir abundantemente, los frutos obtenidos son de muy buena calidad.

En los años de 1980- 1990 Israel tuvo un gran éxito, al lograr producir tomates, berengenas, papas, lechugas, repollos y otras hortalizas en los terrenos que rodean el mar muerto. Como he sabido por todos, el agua del mar muerto es la mas salada del mundo teniendo una concentración de sales 9 veces mayor que el agua del mar. Los terrenos que circundan el mar muerto, influenciados por la cercanía de esa gran masa de agua super salada, tienen una concentración muy alta de sales. Esto hacía imposible el cultivo de vegetales en esa zona, sin embargo a través de la obtención de variedades resistentes a esa alta concentración de sales, el Estado de Israel ha logrado hacer productiva esa zona, cultivándose todas las hortalizas que antes era imposible su producción.

En cuanto al cultivo con agua salobre en el desierto y teniendo presente que hace unos 20 años, se descubrió en pleno desierto y a una profundidad de 1,000 metros (un kilómetro) una gran masa de agua salobre prácticamente inagotable, esto significa que el desierto con éste hallazgo y con la tecnología para utilizar esa agua salobre en el cultivo de las plantas, se va a convertir en una zona de gran productividad y actividad comercial.

Una gran proporción del agua que se ha estado usando en el desierto, corresponde a aguas residuales tratadas, (15 millones de metros cúbicos de agua al año) procedentes de ciudades y pueblos, con la cual irrigan plantaciones principalmente de frutales y vegetales en el desierto. Para el próximo año se espera duplicar éste volumen de agua residuales, a través de la construcción de enorme depósitos para almacenarla.

El país que mejor aprovecha el agua en todo el planeta es Israel, logrando una eficiencia de un 95% en el uso y aprovechamiento del agua. El éxito logrado con la obtención de alta productividad en tomates, olivos y otros cultivos, con la irrigación de agua salada no solamente se refiere a la cantidad por encima de lo normal, sino que la calidad lograda es muy buena. Algo que se observa como extraño es que mientras mas salobre es el agua, más dulce es el tomate que se produce.

Los científicos han tratado de explicar éste fenómeno, señalando que la sal pone en funcionamiento la presión osmótica sobre la planta, lo cual estimula la producción de azúcares y de esa forma equilibra el porcentaje de sal. En el caso del olivo, el árbol irrigado con agua salobre produce frutas mas ricas en aceites. Además la producción es muy superior, en 1,000 metros cuadrados sembrados de olivos la producción promedio es de media tonelada de frutas, sin embargo en la misma extensión pero irrigada con agua salobre, la producción es de 2 toneladas.
Aunque en estos momentos tenemos a nivel mundial muchos problemas complejos en la agricultura y en la producción de alimentos en general, también es cierto que se cuenta con métodos sofisticados para resolverlos y a la vez convertirlos en una forma de obtener una mayor productividad.

Se conoce de plantas que se desarrollan en la playa y prácticamente en el mar. Con los adelantos científicos se ha verificado que es lo que le proporciona esa resistencia al agua salada a esas plantas halógenas (almendra silvestre, uva de playa, coco, etc.). Una vez extraído ese gen, que le da esa característica a esa planta capaz de resistir al agua salada, y a la vez colocado en otra planta totalmente diferente, le va a transferir esa misma resistencia.

Esto se está haciendo en todos los países del mundo incluyendo a los sub-desarrollados y el país que no lo hace se va ha quedar muy atrás, tanto en la agricultura como en el desarrollo general del país.

La investigación que se desarrolla en el Neguev, Israel, sobre el uso de agua salobre en la irrigación de los cultivos en el desierto, es patrocinada por el Instituto Vulcani, el Instituto Blaustein de Sde Boker y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Ben Gurion.